Diccionario de la maternidad,  Maternidad

La maternidad de la A a la Z: La d de DulceAgri

Tranquilidad, no me he vuelto loca y le he pegado una patada al diccionario, sé que la palabra real es Agridulce. Pero en el contexto que la voy a utilizar hoy para tratar de expresar como me sentí al convertirme en madre, me parece mucho más apropiada esta versión ya que es algo mucho más dulce que “agri”. Es un momento increíble, en el que es todo felicidad, alegría, ternura… pero esto no quita que tenga su parte agría.

azmaternidad

Según la RAE Agridulce significa: “adj. Que tiene mezcla de agrio y de dulce” lo que en este caso sería mezcla de dulce y agrio. Voy a intentar explicar porqué he elegido esta palabra.

Cuando te conviertes en madre/padre es uno de los mejores momentos de tu vida. Recuerdo que lo primero que sentí fue una felicidad máxima, como si me fuera a estallar el pecho. Miraba al Pitufo, no podía dejar de hacerlo y pensaba como un ser tan pequeñito y que “acababa de conocer” desde ese instante era el centro de mi vida, me inundaba el corazón.

Poder besarle, abrazarle, coger su manita…todos los sentimientos que puedas tener hacía esa pequeña parte de ti son dulces, tiernos y felices. Sin embargo, no tardas en descubrir la parte agria o amarga de la maternidad…en mi caso (que el peque se fue de cabezas a la incubadora) lo descubrí demasiado rápido y es: el MIEDO.

Un miedo que te paraliza y del que mientras  seamos padres no podremos desprendernos, el miedo de pensar que le pueda pasar algo malo a tu hijo.
Hasta ese momento tienes diferentes miedos: a la enfermedad, a la oscuridad, a los aviones… puedes tener más o menos, pero nada comparable a cuando tienes un hijo. Quieres apartar de él todo lo malo que hay en el mundo, que sea feliz y que no sufra por nada.

Es un miedo que va implícito con la maternidad /paternidad como la cruz de la “moneda” más importante de nuestra vida. Al menos así es como lo vivo yo.

 

10 Comentarios

  • Mamá Nenúfar

    Mi Nenúfar nunca se ha puesto malita (máxime un catarro…) ni ha pasado por incubadora ni nada, pero es verdad lo que dices de que, el miedo va implícito en la maternidad. Aunque no lo digamos en voz alta….está ahí, acechando.
    Un beso guapetona!!

  • La Morada de Nieves

    María, ese miedo paralizante, ciertamente, tiene un gusto agrio. Y es curioso que sea exclusivo de la maternidad, dulce en su base.
    Curioso que me encante lo agridulce, no tanto lo dulciagrio. Porque ese toque dulce se agradece, mientras que el agrio lo estropea todo.
    Un post muy sensitivo. 😉
    Un besazo! Qué alegría tenerte de nuevo, bonita!

    • Mamá y las Redes Sociales

      Pues sí Nieves, el miedo le da un regusto agrio pero la base y el final es dulce, porque no he conocido un estado de mayor felicidad que la maternidad.
      Estoy deseado volver a estar por aquí a 100% pero me está costando encontrar tiempo, ganas e inspiración… Un besin y mil gracias por pasarte guapa

  • Pao y Muriel

    María cómo te entiendo… a mí me pasó igual y aún hoy tengo cierto MIEDO… cada vez que se cae, cada vez que se enferma, cada travesura que puede ser peligrosa… y además me angustio de pensar en que pudiera pasarle algo feo… La maternidad nos vuelve temerosas y en estado de alerta pero nos da la fortaleza de afrontar los malos momentos!!!

    Me encantó… Besotes!!!

  • paula sd

    Es así. Todo lo que te da, es tanto, que a mi me provoca pavor pensar siquiera en perder una parte de eso. Intento tomarme las cosas con calma, y a veces lo consigo, pero es verdad que a veces, tanto miedo, tanta preocupación, hace que no pueda disfrutar al máximo de algunas partes….

    besotes

  • El rincón de Mixka

    Es cierto María…

    Es una felicidad que te llena, pero que a medida qué crecen a todos nos entran preocupaciones…. Es como si fuera el yin y el yan de la maternidad…. Felicidad, con algo de preocupación. Y la preocupación con parte de felicidad. Tiene que ser duro cuando el peque va a la incubadora… Esa incertidumbre de ¿todo irá bien? No nos la quita nadie… 🙁

    Un besote!!

  • Diario de una Madre

    Cuánta razón tienes María! Tiene que ser muy duro y agrio y todos los adjetivos que quieras ponerle el tener que separarte de tu pequeño al nacer… y ahí es donde entra el miedo. Y te confieso que esa es mi palabra de la próxima semana, que va muy en consonancia con lo que tú has expuesto. Un besazo guapa!

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