Diccionario de la maternidad,  Maternidad

La maternidad de la A a la Z: la N de Noche

Una semana más me sumo al reto de completar mi propio diccionario de la maternidad, un reto que nos propuso Verónica de Trimadre a los 30 y que aunque lo llevo bastante mal, quiero intentar acabar.

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Hoy he cogido la N, la N de Noche y es que, aunque según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Noche significa:

1. f. Tiempo en que falta la claridad del día.

2. f. Confusión, oscuridad o tristeza en cualquier línea.

 

"La noche estrellada" de Vincent van Gogh
“La noche estrellada” de Vincent van Gogh

A lo largo de nuestra vida es una palabra que va tomando diferentes significados. Cuando somos pequeños es sencillamente el momento de “cenar y dormir”. Años después se convierte en el momento de salir y pasarlo bien; y cuando somos madres…¡Ay, cuando somos madres! Cuando somos madres es una palabra que pasa a tener TANTOS significados.

En primer lugar pasa a ser la “temida noche”. Seamos realistas, esto ya empieza a ser así durante el embarazo cuando todos los padres se dedican a contarte lo maravilloso que es despertarte cada dos o tres horas “¿te lo imaginas duro? Pues lo es mucho más”, esto es una conversación verídica, algo que llegaron a decirme a mi cuando estaba embarazada.

Así que cuando llega la primera noche ya estamos muertos de miedo, bueno no, ese día no porque seguimos en nuestra nube de que ya somos mamás, pero al día siguiente sí. Y ese miedo de pensar cuantas veces nos levantaremos a lo largo de la noche nos durará muchos meses, en el mejor de los casos o varios años, en el peor.

Algo que me tenía muy preocupada de este tema es que antes de ser madre, si me despertaba en plena noche me desvelaba y tardaba horas en dormirme pero curiosamente, desde que nació Pitufo pocas veces me he desvelado. Me despertaba para darle la toma y tardaba un minuto en volver a dormirme hasta la siguiente (menos mal).

En segundo lugar, pasa a ser “el momento de relax” y es que seamos sinceras, ese momento en el que los peques se duermen y nos quedamos tranquilamente con nuestra pareja, relajadas, sin ruidos, tranquilas…es un momento impagable.

En mi caso (y el de muchas de vosotras) también es “el momento de escribir”. Y es que muchas veces, aunque lo único que nos apetece es descansar tenemos que aprovechar para escribir algo, organizarnos, ponernos al día.

Y por supuesto, también es el “momento de dormir”, eso sí, nunca sabes durante cuanto tiempo podrás hacerlo. Aunque yo no puedo quejarme, Pitufo nos había dado muy pocas malas noches hasta el momento, y digo hasta el momento porque me parece que empezamos con los terrores nocturnos…ya os contaré.

Si quieres ver alguna de las otras palabras que forman parte de mi diccionario puedes hacerlo aquí: Admiración, Analizar, Conmemorar, Infancia, Reeducación y Superación.

7 Comentarios

  • paula sd

    Pero se me había escapado!!!!
    Idealmente, las noches son para todo eso….y más. Pero la realidad de cada una es distinta…
    Yo caigo cual comatoso en cuanto me acerco al sofá, pero creo que es por la cantidad de noches en vela acumuladas antes.

    besos

  • Diario de una Madre

    Ainss María, que te entiendo a la perfección. De hecho, mis noches últimamente, o más bien en los últimos dos meses son horribles…jajajaja. Imagino que son los terrores nocturnos y no sé muy bien qué hacer ya, pero entre 4-5 veces por noche mínimo. Hay veces que la tranquilizo y se queda dormidita enseguida y yo con ella, pero hay otras que uffff, dice que ya no quiere dormir más y no hay más que hablar. Yo llevo las últimas semanas mal mal, porque el inicio de curso me ha costado mucho y sin dormir no soy persona. Espero impaciente el día que duerma del tirón…jajajaja. Un besazo y espero que los terrores de tu peque no vayan a más.

  • Trimadre a los 30

    María, jajajajaja!!! Es tal cual… yo creo que a los manuales para nuevos padres solamente tienen que tener en cuenta dos temas básicos: LECHE Y NOCHE. Porque durante el primer año de vida del bebé todo gira en torno a eso. Y en el caso de la “noche”, muchas veces el problemilla se extiende y se alarga hasta los dos y tres años… Y es duroooo…
    Además, me encanta porque has tocado las diferentes dimensiones que la maternidad trae a la palabra NOCHE: despertares, cansancio, momento de relax, de recogimiento, de encuentro personal… Todo eso que antes de ser madre ni te habías planteado.. Porque dormías cuando y cuanto querías… y hasta que queríassss… Ay, cómo nos cambia la vidaaa.. Pero por ellos, esto y mucho más.
    Un besazo bonita!!!

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