Hoy contamos...

Quién teme al lobo ¿feroz?

L@s  que me conocéis ya sabéis que me encantan la naturaleza y los animales, y lo mucho que me molesta las injusticias hacia ellos o el que se les intente hacer daño. Este fue uno de los motivos que me impulsó a crear, junto con mis compañeros, Nosoyundominguero.es, una web en la que hablábamos de protección de la naturaleza y senderismo.
Os cuento esto porque hace 3 años y con motivo del 30 aniversario de la muerte de Felix Rodríguez de la Fuente hicimos un especial que marcó un antes y un después en mi manera de entender muchas cosas relacionadas con la naturaleza, entre ellas, la figura del lobo.
Una de las partes del especial fue un vídeo con entrevistas titulado “Los lobos aún lloran” que os animo a ver a tod@s l@s que os gustan los animales. En una de las entrevistas que realizamos nos contaban la persecución que sufre este animal desde hace años, y es que desde que somos pequeños nos inculcan que debemos tenerle miedo. En muchos cuentos el malo es el lobo feroz y crecemos temiendo a este interesante mamífero que no se diferencia tanto de nuestros “mejores amigos” los perros.

Caperucita Roja y el lobo
Caperucita Roja y el lobo

Compartieron con nosotros muchas más cosas dignas de reflexión pero que no tendrían lugar en este blog, así que voy a ceñirme al tema de los cuentos.
Si os paráis a pensar son muchos los cuentos en los que el lobo es el malo. Claro ejemplo de ello es Caperucita Roja, Los Tres cerditos, El lobo y las 7 Cabritillas o Pedro y el Lobo. Relatos con los que se pretende enseñar al niño que hay que tener cuidado y no fiarse de desconocidos pero, ¿realmente es esa la mejor manera?
Personalmente, tras pararme a pensar decidí que era cierto y si tenía un bebé no crecería con este “miedo” a los lobos,. Por eso, en mi casa todos los cuentos en los que el lobo es feroz tienen un final diferente.

Caperucita Roja y el lobo, un final feliz
Caperucita Roja y el lobo, un final feliz

Sé que a much@s de los que leáis esto os parecerá una tontería, pero como a algunos no, he pensado que en futuros posts contaré mi propia versión de Caperucita roja, Los tres cerditos….
Y ¿en tu casa?, ¿cómo se cuentan los cuentos?, ¿tenéis también vuestras versiones?

6 Comentarios

  • Carmen

    hola!
    acabo de descubrir tu blog. enhorabuena! es bonito y útil!!
    Mi hijo tiene 22 meses y hace muy poquito le compré el libro de los tres cerditos de una versión para bebés. Bueno, se lo leí antes de dormir y fue un horror. Se asustó mucho. Sólo decía una y otra vez: “mamá lobo!!! lobo!!!”, durmió abrazado a mi toda la noche. Antes había visto muchas imágenes de lobos reales, imitaba los aullidos. Nunca había tenido mido hasta que vio este cuento. A la mañana siguiente, me lo pidió, lo ojeo de nuevo y no lo hemos vuelto a ver. Me sorprendió mucho esto y caí en lo que comentas de estigmatizar al lobo como un animal malvado.
    ¿qué otras versiones de cuentos me podéis recomendar??
    Muchas Gracias!

  • Diario de una Madre

    Qué razón tienes! Ahora que te he leído me acabo de dar cuenta de las verdades que comentas respecto al lobo. Y es que mi hijo le tiene miedo no, lo siguiente… incluso cuando era más pequeñito, no podía ni verlo y si le contabas un cuento con el lobo, soñaba y no dormía bien por la noche. Creo que voy a empezar a hacer mis propias versiones también, y sobre todo de finales. Un besito

  • Marta

    Yo adoro las versiones, me encanta el lobo, y muchas veces le digo a mi hija lo de “si no has sido tú, habrá sido el lobo”. me parece que ha sufrido mucho en los cuentos, pero como pudiste leer días atrás, no conseguí cambiar el cuento original de los 3 cerditos, y que el lobo fuera el responsable, que aunque le gustó, como el original no se lo conté completo, decidió que no quería escuchar otras historias.

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